Sobre el equipaje de mano de Ryanair circulan más medidas de las que existen realmente, y el motivo es sencillo: la compañía cambió las reglas en 2025 y no actualizó todas las páginas de su propio sitio. Esta guía recoge las dimensiones vigentes, explica de dónde viene la confusión y aclara qué se recupera si después el vuelo no sale.
¿Cancelaron tu vuelo después de pagar el Priority? Comprueba gratis si te corresponden 250-400 euros.
Las dos franquicias y quién tiene derecho a cada una
Las franquicias son 2 y funcionan de forma muy distinta. La bolsa pequeña de 40 por 30 por 20 centímetros va incluida en cualquier tarifa y se coloca bajo el asiento delantero; la maleta de 55 por 40 por 20 centímetros y 10 kilos sube al compartimento superior únicamente con Priority & 2 Cabin Bags.
Sin Priority la maleta se queda en tierra.
Es la regla que más sorprende a quien no vuela habitualmente con la compañía: no importa que la maleta cumpla las medidas al milímetro, no importa que pese poco y no importa que el compartimento esté medio vacío. El acceso al portaequipajes es un servicio de pago, y sin esa compra el bulto se deriva a bodega con el recargo correspondiente.
La bolsa pequeña, en cambio, no tiene límite de peso publicado. Debe caber bajo el asiento y pasar por el medidor, pero un contenido pesado no constituye por sí mismo un incumplimiento: la restricción operativa es el volumen y no los kilos, algo que la distingue de las franquicias de otros operadores de bajo coste.
De dónde salen las medidas de 40x20x25
Las cifras que circulan son 2 y ninguna es un error de quien las repite. La reforma de 2025 llevó la bolsa pequeña a 40 por 30 por 20 centímetros, pero algunas páginas del Help Centre siguen mostrando el formato anterior de 40 por 20 por 25 centímetros.
El volumen cambia poco y la forma mucho.
Un bulto de veinte centímetros de fondo y treinta de alto encaja en la medida nueva pero no en la antigua, donde la altura admitida era de veinte y el fondo de veinticinco. Quien compró una bolsa conforme al formato anterior puede encontrarse con un artículo que incumple la dimensión hoy publicada en la página principal, pese a haberla adquirido precisamente para cumplir.
La regla prudente es medir contra el formato más restrictivo en cada una de las tres dimensiones. En la puerta la referencia operativa es el medidor físico instalado junto al acceso, no la página web consultada la víspera, y discutir delante de la cola no suele conducir a nada bueno.
El medidor de la puerta y cómo funciona
La referencia operativa en el embarque es 1 sola: el bastidor metálico junto al acceso, dentro del cual el equipaje debe entrar libremente, sin empujones y sin comprimir los bolsillos exteriores. Ruedas, asas laterales y asa telescópica cuentan en el volumen total.
Mide en casa con un metro rígido.
El error más común son precisamente las ruedas. Una maleta anunciada como de 55 centímetros mide con frecuencia 57 o 58 con las ruedas montadas, y esos dos centímetros bastan para que salte el recargo. El fabricante indica casi siempre la dimensión de la carcasa, mientras que la compañía mide el volumen real.
Cuando el equipaje se rechaza, el personal aplica el recargo y el bulto viaja en bodega. El pago se hace en el momento, con tarjeta, y cuesta más que la misma opción comprada en línea antes del vuelo: es una de las partidas que encarece la experiencia bastante por encima de lo que sugiere la tarifa inicial.
¿El vuelo llegó con más de tres horas de retraso? Solicita una valoración gratuita de tu caso.
Qué se puede llevar además de la franquicia
Las excepciones admitidas son pocas pero útiles y afectan a 3 categorías: dispositivos médicos, alimentos para bebés y ayudas a la movilidad. No computan en la franquicia y no exigen la compra de Priority, aunque conviene avisar cuando son voluminosas.
Los líquidos siguen la norma europea de los cien mililitros.
Cada envase debe respetar ese límite y todos juntos van en una única bolsa transparente con cierre de un litro, una por pasajero. Esa bolsa ocupa espacio dentro del equipaje pequeño y hay que contarla: en una franquicia de 40 por 30 por 20 centímetros, un litro de frascos se come una parte considerable del volumen disponible.
El abrigo y la chaqueta no computan como equipaje. Tampoco un paraguas plegable ni una compra del duty free realizada tras los controles, siempre que permanezca en la bolsa sellada de la tienda con el ticket visible: es la única forma legítima de añadir volumen en cabina sin pagar nada.
Cuando la maleta acaba en bodega sin quererlo
Las situaciones son 2 y conviene distinguirlas bien. La primera es el recargo en la puerta por equipaje fuera de medida o sin pagar, que cuesta dinero; la segunda es la entrega en pie de avión decidida por la tripulación cuando los compartimentos están llenos, que es gratuita.
En el segundo caso no debes abonar nada.
Ocurre en vuelos completos con muchos pasajeros Priority: el espacio superior se agota antes del último embarcado y el personal recoge las maletas en la puerta del avión para devolverlas al pie de la escalerilla en destino. Si en ese momento te reclaman un pago, es un error que conviene rebatir en el acto, porque el equipaje era conforme.
En ambos casos saca del equipaje documentos, medicamentos, llaves, electrónica y baterías externas antes de entregarlo. El daño o la pérdida en bodega se rigen por el Convenio de Montreal y no por el Reglamento europeo de compensación: la denuncia se presenta en el mostrador de equipajes antes de salir del aeropuerto, según detalla la página sobre el equipaje perdido.
Qué se recupera si el vuelo no sale
Las partidas económicas en juego son 3 y se mantienen jurídicamente separadas: el reembolso del billete, la devolución de los servicios accesorios pagados y nunca disfrutados, y la compensación a tanto alzado del artículo 7. Son acumulables entre sí, de modo que conviene pedirlas todas en la misma solicitud.
El Priority no disfrutado se devuelve.
Cuando el vuelo se cancela y eliges el reembolso en lugar del transporte alternativo, los servicios accesorios comprados siguen la suerte del billete: Priority, asiento asignado y maleta facturada entran en el importe a restituir. Si aceptas el transporte alternativo, esos servicios suelen trasladarse al nuevo vuelo y no generan devolución.
La compensación es otra cosa. Nace de un retraso superior a 3 horas en la llegada según Sturgeon C-402/07 o de una cancelación comunicada con menos de catorce días de antelación, vale entre 250 y 600 euros por pasajero según la distancia y se pide por el formulario que describe la página sobre cómo reclamar a Ryanair. El plazo en España es de 5 años, como recoge la página del plazo de reclamación.
¿Vuelo cancelado con el Priority ya pagado? Encarga la reclamación a AirHelp - comisión solo si se cobra.
Fuentes
Medidas de la bolsa pequeña tras la reforma de 2025, permanencia del formato anterior en algunas páginas, dimensiones y peso de la maleta admitida con Priority & 2 Cabin Bags y recargo aplicado en la puerta de embarque: Ryanair, Help Centre, sección Bag Policy, consultada el 25 de agosto de 2026. Norma de líquidos en cabina: normativa europea de seguridad de la aviación civil. Reglamento (CE) 261/2004: EUR-Lex, CELEX 32004R0261. Sentencia Sturgeon C-402/07: curia.europa.eu. Convenio de Montreal de 1999 para el equipaje dañado o extraviado.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para casos complejos acude a un abogado o a una asociación de consumidores.
